En los últimos años hemos leído, escrito y escuchado mucho acerca de lo que ha cambiado el marketing, del “nuevo paradigma de la comunicación” o de la “revolución” digital.

Ciertamente desde que Internet existe, desde que Google es Google y desde que nacieron las “redes sociales”, todo ello móvil en mano, nuestro sector y las marcas estamos viviendo una revolución. Pero esto, afortunadamente, es intrínseco a nuestra actividad. Todo cambia y si no lo hace, mala señal, porque en nuestro deber está hacerlo. Motivar, apasionar, activar, despertar. Ese es nuestro objetivo y por eso siempre tendremos una o varias revoluciones pendientes.

Por eso también miramos al futuro, buscamos tendencias y proyectamos las necesidades de nuestros clientes y las del consumidor en el futuro. Esta proyección es clave para trazar un plan efectivo a medio-largo plazo. Y ahora, ¿en qué revolución nos encontramos? Sin lugar a dudas, en la tecnológica. Aquí radica la importancia de la innovación en nuestro sector. Siempre lo ha sido pero ahora lo es aún más. La sociedad en la que vivimos, los consumidores, somos tecnológicos.

Y, ¿qué se espera de nosotros? Una oferta personalizada, transparencia, inmediatez y accesibilidad. Es decir, pasar de un modelo digital a uno relacional. En Genetsis hemos identificado una serie de pasos fundamentales para que el ecosistema digital sea eficiente:

–          Identifica tus tipos de público.

–          Define tu modelo relacional.

–          Diseña tu oferta relacional.

–          Alinea tus puntos de contacto.

–          Convierte tus medios propios en un ecosistema relacional.

–          Capta la información y mide la interacción que genera cada contacto.

–          Elabora un modelo de análisis y gestiónalo.

–          Gamifica el despliegue de tu oferta relacional.

–          Ejecuta segmentadamente.

–          Monetiza.

Ahora bien, lo realmente importante es que los modelos de organización de las compañías permitan llevar a cabo estos procesos. Este reto organizativo no se limita sólo al cliente. Las agencias también debemos adaptarnos a los cambios del mercado.

Así pues, la Revolución continúa.

 

“La revolución pendiente, ¡¿cómo no?!”.
Interactiva, octubre de 2014.