Hay palabras que son tan extrañas que te invitan a conocerlas mejor. Esto es lo que ocurre cuando escuchas la palabra Pretotipar (sí, con “e”).  Este término creado por Alberto Savoia (ex-Google) no es sino una forma no convencional de ejecutar la investigación de mercados de cara a la Innovación. El Sr. Savoia viene de un entorno de elevado emprendimiento, donde ha podido experimentar de primera mano los éxitos (pero sobre todo los fracasos) propios de iniciarse en nuevas aventuras empresariales. Tras un proyecto que fracasó estrepitosamente, Alberto Savoia se preguntó WTF? (Why The Failure?) De aquí nació la idea de Pretotipar.

Definición de Pretotipar: validar el atractivo de mercado y el uso potencial de un nuevo producto o servicio simulando la experiencia del mismo y minimizando los recursos empleados.

Haciendo Pretotipos en un producto o servicio cumplimos una premisa que el Sr. Savoia considera imprescindible ante la Innovación: “Asegúrate de que ofreces lo adecuado antes de ofrecerlo adecuadamente”. La proposición detrás del Pretotipado tiene que ver con la velocidad del fracaso. Ya que la mayoría de ideas fracasan, tiene sentido práctico acelerar los procesos para saber si algo fracasará. Cuanto antes sepamos si la idea tendrá éxito o no, antes podremos desestimarla y dedicar nuestros recursos a validar otra.

El Pretotipado se nutre de tres principios básicos:

  • Los datos ganan a las opiniones.
  • Hacer gana a hablar.
  • Lo simple gana a lo complejo.

¿Cual es la ventaja del Pretotipado? Validación reducida en coste para discernir el potencial de una innovación.

Algunos ejemplos de Pretotipos:

Autómata Turco: cualquier desarrollo “maniquí” reemplaza equipos o maquinas complejas y costosas con seres humanos. Un ejemplo mencionado por Alberto Savoia fue el de un producto innovador que IBM quiso validar hace unos años. El producto pretendía usarse con ejecutivos para reconocer la voz y trasladarla a texto, evitando que éstos tuvieran que teclear. Los ejecutivos que probaron el producto para ver si lo usarían a diario creían que estaban validando un producto terminado, cuando en realidad, en un cuarto adyacente a la prueba y mediante micrófonos, se encontraba alguien que iba tecleando en remoto todo lo que el ejecutivo dictaba. El producto finalmente se desestimó para este segmento sin la necesidad de haber invertido para desarrollarlo.

Pretotipo de Pinocho: en este formato se construye una versión no funcional, “sin vida”, del producto. El usuario debe “rellenar los huecos” de la experiencia del producto. En un ejemplo del desarrollo del Palm Pilot, los usuarios de validación recibieron un modelo de madera con las funcionalidades pintadas sobre el mismo. Se les explicó en detalle las funcionalidades que permitiría la Palm y se les pidió que durante varias semanas llevaran el modelo de madera encima y evaluasen el uso diario que le darían al un Palm real.

Puerta Falsa: medir el interés de un producto o servicio no existente creando una “entrada” falsa. Un ejemplo de esta tipología sería la creación de un anuncio con Adwords en Google. El anuncio llevaría a una página no desarrollada para un proyecto no definido, pero esta simple acción permitiría medir de forma barata y cuantitativa el interés actual por un servicio o producto concreto.

Re-etiquetado: para marcas que quieren validar si existe una receptividad positiva hacia una extensión de producto. Usamos un producto similar al que queremos desarrollar y cambiamos el packaging bajo la marca que quiere desarrollarlo. Dejas que usuarios accedan a este “nuevo producto” y capturas sus reacciones.

Existen más tipologías de Pretotipado, todas ellas bajo la misma necesidad de relevancia y “market fit” aplicando un filtro de eficiencia extrema: “Asegúrate de que ofreces lo adecuado antes de ofrecerlo adecuadamente”.

Esta premisa la usan las marcas de forma extensiva a la hora de testar spots publicitarios (animaciones, story boards, etc).

¿Por qué no aplicamos más el Pretotipado en ámbitos de innovación no comunicacionales? ¿Empezar pequeño y ver si nuestra idea es bien recibida?  Un tal Zuckerberg comenzó así, con un producto no terminado aplicado a una micro-comunidad de universitarios. ¡Según dicen no le fue mal del todo!

La innovacion atrevida: pretotipos (que no prototipos)
Control, diciembre de 2014.