9 de cada 10 usuarios en RRSS sigue a alguna marca. Enhorabuena, directores de marketing y estrategas del Social Media. El dato no es baladí. Si echamos la vista atrás y recordamos cómo era  una red social como Facebook en 2007 nos viene la imagen de un lugar muy cool en el que hablábamos con colegas cool de asuntos cool. Que decidiéramos abrir el corro para que instituciones, entidades financieras o de gran consumo, por ejemplo, entraran en nuestra conversación es un punto a favor de varias mentes pensantes. Y es verdad, las marcas han sabido adaptarse a nuestras conversaciones, en algunos casos, con un gran esfuerzo, incluso con ciertas dosis de humildad. Esta presencia en redes sociales, son un complemento ideal para sus servicios técnicos, calidad, investigación o marketing. Usan nuestro lenguaje, elaboran contenidos que nos interesan y, de vez en cuando, se marcan auténticos hits de real time que nos hacen pensar por un instante: “Esto del León Come Gamba es un descojono. Esta marca lo cruje”.

Por un instante. Porque la mayoría de las veces las marcas olvidan que son marcas. Olvidan que a pocos les interesa su “Sonrisa del día”. Que la tercera parte de sus fans han llegado a su página porque regalaban una moto acuática con spoti incorporado. Las marcas, de hecho, y los especialistas en Social, seguimos pensando que las redes nos pertenecen. Que nuestro medio millón de seguidores nos adora. Porque nos los hemos ganado orgánicamente. Contenido a contenido. Promo a promo. Pero lo cierto es que de ese medio millón, solo cincuenta mil tiene acceso orgánico a nuestros contenidos. ¿Ese es nuestro owned media?

Por suerte, los estrategas estamos reaccionando. Con sumo tacto, explicamos a las marcas que hay que elaborar estrategias más consistentes que combinen paid con owned. Que es mejor tener una comunidad reducida con altos índices de interacción. Que las redes no solo consisten en hablar de nosotros mismos. Que el autobombo penaliza. Y además, claro, que el contenido sigue siendo el Rey. Contenidos que enamoren a millennials, influyan en la decisión de compra y faciliten la compra vía nuestras plataformas sociales. Bueno, para eso aún es pronto. ¿O no?

David García para Anuncios,  2015